Ruta de las Misiones - Saraña

Paisaje Cultural de los Templos andinos de Arica y Parinacota

¿Qué es la Ruta?

¿QUE ES LA RUTA DE LAS MISIONES SARAÑA?

Es un Plan de Conservación Territorial de los Templos Andinos de Arica y Parinacota. La Ruta de las Misiones-Saraña, nace el año 2009 como un esfuerzo público privado, para acompañarnos en el desafío de conservación de nuestros templos andinos, reflejo de nuestra Fe, de la espiritualidad, de la historia y tradiciones ancestrales y culturales.

Actualmente integran el Plan Ruta de las Misiones 35 templos de 90 existentes en toda la región. Todos ellos construidos en piedra, barro y paja por nuestros abuelos entre el siglo XVII y el siglo XX. Treinta y tres (33) son monumentos nacionales en la categoría de Monumento Histórico. Además nuestros templos, juntos con los existentes en la región de Tarapacá y Antofagasta, forman parte del listado preliminar para ser llevados a patrimonio mundial UNESCO.

 Nosotros somos de una generación que no ha vivido allá, pero que sí vamos y de a poco nos hemos ido empapando con el tema andino. Cuando uno ve esa devoción, que la gente se arrodilla, y llora, uno siempre trata de buscar la explicación. ¿Por qué a los abuelos se les ocurrió hacer esa iglesia tan arriba y sin camino? Porque ellos le tenían mucha fe, entonces ellos con fe todos los años hacían la fiesta y cumplían las costumbres. Por eso siempre decimos que no estamos trabajando para ahora, estamos trabajando para el futuro. No estamos trabajando para nosotros, estamos trabajando para nuestros nietos y nuestros bisnietos. 

Marcos Mamani, comunidad de Mulluri, comuna de Camarones.

 El templo de Livílcar es muy antiguo, ya tiene como 300 años ya. Todavía sigue en pie, pero hay que hacer pronto algo para mantener y no perder ese patrimonio que está tan bonito. Uno entra a la iglesia y brilla, es uno de los pocos en Chile que tiene un pan de oro en su retablo.  

Hernán Tarque, comunidad de Livílcar, comuna de Arica.

 En nuestra comunidad de Pachama tenemos mucha devoción por los mallkus tutelares, los ojos de agua, los animales, la Pachamama... aunque hoy en día la gente es católica, tenemos la particularidad de que en nuestro templo, fiestas y cantos siempre hay algo nativo y ojalá que eso no se pierda. Agradezco mucho el trabajo que se ha hecho de restauración de las iglesias, pero las comunidades tenemos que aprender a gestionar y mantener lo que nos dejaron con la restauración.  

Florencio Choque, comunidad de Pachama, comuna de Putre.

 He tenido la suerte de aprender un poquito de todo a través de la restauración. Aprendí por qué los maestros antiguos hacían las bases de piedras, aprendí a hacer adobe, a buscar la tierra para hacer el adobe, que no tiene que tener mucha greda, cómo probar cuando el barro está listo para hacer el adobe y muchas otras cosas más. Pero por sobre todo, aprendí a valorar lo que teníamos, lo que algunos querían desechar.  

Nora Choque, comunidad de Socoroma, comuna de Putre.

 Nosotros somos de Airo y vamos siempre porque tenemos allí nuestra casa y nuestro ganado. Antiguamente se tocaba zampoñas, guitarras y vitrolas. Mi papá tocaba zampoñas y cantaba en aymara, y a veces llegaban músicos de otras estancias. La fiesta es el 25 de julio. Estuvo perdido casi 15 años, durante ese tiempo no se celebraron las fiestas. Después de que mi hijo se sanara gracias al milagro la retomamos, desde el año 2007 que la volvimos a hacer. Ahora tocan orquestas y bailan morenadas de Perú y Bolivia.  

Sebastiana Flores, comunidad de Aico, comuna de General Lagos.

Entre los años 2000 y 2019, el trabajo en torno a la Ruta de las Misiones ha permitido instalar una política pública en la región y una instancia permanente de aprendizaje y trabajo patrimonial. Más de 130 iniciativas dedicadas al desafío de conservación sostenible de nuestros templos, desde estudios base, restauraciones con capacitaciones para nuestras comunidades y difusión, con más de 1000 contratos de empleo, más aprendizaje con un 70% de ellos para nuestras hermanas y hermanos andinos de la región.

La estrategia propuesta al 2023 declara como propósito el bienestar o desarrollo de nuestras comunidades, y tiene entre sus objetivos principales el liderazgo y gobernanza de las propias comunidades, desde nuestra íntima vinculación a los templos y nuestro paisaje patrimonial.

Para cumplir con este propósito, en el mes de noviembre del 2019, se conformó la Corporación Comité Mayor de la Ruta de las Misiones, integrada por 23 socios representantes de los templos validados por sus comunidades y mediante los cargos tradicionales como los fabriqueros, mayordomos y alféreces y liderados por un directorio íntegramente andino.

El plan a 2023 tiene por visión constituir el primer paisaje patrimonial sostenible de Chile, con objetivos e iniciativas vinculados a los cuatro ejes de la sostenibilidad: lo ecológicamente soportable, lo socialmente justo, lo culturalmente pertinente y lo económicamente viable. En el marco de la interculturalidad, nuestro pensamiento andino y el de las propias comunidades, define el sentido de sustentabilidad y sostenibilidad como: el Suma Qamaña, el Ayni , las faenas comunitarias, destacando además la complementariedad, solidaridad y reciprocidad.

Por ahora nuestro mayor interés es bridarle sentido y valor a la gestión pública, destacando la Primera Mesa de Gobernanza Ruta de la Misiones , la que durante el año 2020 abordara acciones necesarias para la restauración y la mantención de los templos. Por otro lado, será importante complementar la actividad territorial con aristas muy necesarias para el desarrollo , como el cuidado del medio ambiente, la agroecología y el turismo responsable como un medio altamente necesario para el emprendimiento y la asociatividad de las unidades de servicio y productivas.

Nuestro llamado es: a participar en la construcción de esta gran Ruta, cuyo compromiso será generar condiciones para que la participación y la representación de la comunidad sea un potencial activo y se fortalezcan las acciones patrimoniales a fin de que la Ruta de las Misiones aporte y genere repoblamiento, así como también una mejor calidad de vida para los habitantes del mundo andino.